Estados Unidos y la India se han convertido en rivales regionales
En su reciente visita a la India, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó, como era de esperar, a la India como uno de los «socios estratégicos más importantes» de Estados Unidos, citando los valores compartidos por ambos países, los «lazos entre los pueblos» y la alineación estratégica en «todas las cuestiones clave que definirán el nuevo siglo». Pero este lenguaje habitual de la asociación suena cada vez más hueco. Mucho se ha dicho sobre el impacto que los insultos públicos del presidente de EE. UU., Donald Trump, y el uso de los aranceles como arma han tenido en las relaciones de Estados Unidos con la India. Pero la relación bilateral ya estaba bajo presión mucho antes del regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025. En los últimos años, a medida que la posición regional de la India se ha visto erosionada de forma constante por la creciente presencia estratégica de China, Estados Unidos ha aplicado políticas en el patio trasero estratégico de la India que han ignorado los intereses indios —y, en ocasiones, han ido directamente en contra de ellos—.