Docentes convocan a paro nacional en Venezuela para el 10 de junio

Sindicatos y federaciones de maestros en Venezuela han convocado a un paro nacional de 24 horas para el miércoles 10 de junio. La protesta, denominada "Protesto quedándome en mi casa", busca exigir mejoras salariales y reivindicaciones laborales para los trabajadores del sector educativo.
Docentes convocan a paro nacional en Venezuela para el 10 de junio

Docentes convocan a paro nacional en Venezuela para el 10 de junio El 10 de junio, Venezuela amanecerá con las aulas vacías y el pulso en la calle: los maestros convocan un paro nacional que enfrenta de lleno el modelo salarial del Gobierno y desnuda la crisis del trabajo público.

Docentes: “bono no es sueldo”

Desde el Zulia, el Sindicato Único del Magisterio anuncia un paro de 12 horas “para reclamar mejores sueldos, seguridad social y calidad en la educación”. El mensaje es frontal: el salario “está prácticamente en un dólar” y los educadores rechazan los bonos porque “no influyen en sus prestaciones”. Exigen un sueldo que cubra la cesta básica y pagos igualitarios para jubilados y activos, en una lucha que dicen darán “hasta las últimas consecuencias”.

En el plano nacional, la Federación Venezolana de Maestros bautiza la jornada como “Protesto quedándome en mi casa”, una huelga de brazos caídos que busca involucrar de lleno a los trabajadores de la educación media y sumar el respaldo de padres y representantes.

Sindicatos regionales: paro activo y de calle

Mientras algunos se quedan en casa, en Táchira apuestan por el “paro activo nacional de 24 horas”. La Coalición Sindical e Intergremial convoca a una protesta pacífica para “seguir exigiendo salarios dignos y reivindicaciones laborales” de trabajadores públicos y privados, con apoyo de federaciones, universidades, salud y transporte.

Allí la denuncia va más allá de las aulas: se habla de “salarios de hambre” que expulsan talento de los hospitales, como el caso de una doctora que migró y hoy dirige un área clave en un hospital de El Salvador. Los bonos, insisten, no pueden sustituir sueldos reales, y la profesionalización “no es un beneficio ajustable”.

Un país entre el miedo y la resistencia

En común, todos los convocantes rechazan el esquema de bonos, piden salarios que alcancen para vivir y llaman a “romper las cadenas del miedo” para defender derechos laborales. La diferencia está en el cómo: paro en casa, paro en la calle, 12 o 24 horas. El mensaje, sin embargo, es uno solo: sin salario digno, no hay escuela que aguante.

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