Hospital General de Medellín suspende servicios a tres EPS por deudas millonarias

El Hospital General de Medellín ha suspendido la atención a pacientes de las EPS intervenidas Nueva EPS, Coosalud y Comfachocó debido a una deuda acumulada de 380 mil millones de pesos. La medida ha afectado la capacidad del hospital para operar y pagar a proveedores y empleados.
Hospital General de Medellín suspende servicios a tres EPS por deudas millonarias

Hospital General de Medellín suspende servicios a tres EPS por deudas millonarias El pulso por la salud en Medellín estalló en la puerta del Hospital General: de un lado, un centro público ahogado por deudas; del otro, millones de usuarios de EPS intervenidas que se quedan sin dónde acudir.

El hospital: entre la quiebra y el deber de atender

El Hospital General de Medellín, uno de los centros públicos de referencia del país, decidió restringir servicios a los afiliados de tres EPS intervenidas —Nueva EPS, Coosalud y Comfachocó— tras una bola de nieve de incumplimientos en los pagos. Solo se garantizan urgencias y servicios con riesgo vital, una medida extrema que el propio hospital reconoce como “ajena a nuestra voluntad institucional”.

Las cifras hablan de un sistema en terapia intensiva: solo en mayo, Nueva EPS debía girar 5.000 millones de pesos y Comfachocó 2.000 millones; ninguno de esos pagos se hizo. Las deudas acumuladas de estas y otras EPS se calculan en 380 mil millones de pesos, lo que ha golpeado la capacidad del hospital para pagar a proveedores y empleados.

Los usuarios: la crisis se siente en la sala de espera

Mientras el discurso institucional habla de “crisis financiera del sistema de salud”, en los pasillos el lenguaje es otro: desespero. “¿Qué es lo primordial? La salud, pero si no nos atienden, ¿qué hace uno? Entrar en desespero”, resume una usuaria afectada, Mónica Cruz.

Historias como la de Luz Helena Ospina, cuyo esposo fue remitido por un tumor cerebral y se ha topado con clínicas sin insumos y cirugías inalcanzables, evidencian que la crisis no es solo contable, sino profundamente humana.

Un síntoma nacional, no un caso aislado

La suspensión de servicios a tres EPS intervenidas en menos de un mes convierte al Hospital General en un símbolo temprano de una crisis que se extiende a otras ciudades como Cartagena. El contraste es claro: mientras el hospital defiende su supervivencia financiera, los usuarios sienten que el sistema, intervenido o no, ya dejó de cumplir su promesa básica: atenderlos cuando más lo necesitan.

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